La campaña de Noruega
Tipo de material:
TextoIdioma: Español Detalles de publicación: Buenos Aires 1951 Talleres gráficos de D. CersosimoDescripción: 487 paginasTema(s): Clasificación CDD: - 940.53 M674
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Libros
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Biblioteca Central | 940.53 M674 (Navegar estantería(Abre debajo)) | 1 | Disponible | BC23020062 |
ACQUES Mordal es el autor de un libro notable sobre la batalla de Dunkerque y de un estudio muy interesante sobre el fin del "Bismarck". Este marino nos ofrece boy un nuevo trabajo: "La campaña de Noruega".
Ya han aparecido cautivantes relatos de episodios heroicos que tuvieron lugar durante esta campaña. Pero, a nuestro saber, ninguna obra ha sido publicada en Francia que englobe, a la vez, un relato circunstancial de los hechos y el estudio de sus causas profundas e inmediatas. En virtud de esto, así como en razón de la solidez e imparcialidad de su documentación, ella merece retener la atención, no sólo de los técnicos, sino también del gran público. Pues la historia de esta corta y animada campaña es fértil en enseñanzas.
Remontando a las causas, se puede preguntar si las empresas de Rusia no constituyeron las circunstancias determinantes en el génesis de los asuntos de Noruega. La guerra ruso-finlandesa, que hizo plantear abiertamente la cuestión de la intervención en Escandinavia, no era más que una fase de la maniobra rusa en dirección al Atlántico. Continuando la po-política de los zares, Stalin buscaba procurarse primeramente el dominio de las costas orientales del Báltico haciendo presión sobre Estonia y Lituania, luego sobre Finlandia. Esta última, se negó primeramente a someterse. Pero ella no podía esperar resistir por mucho tiempo. Las potencias occidentales no podían venir en su ayuda, a la vez en razón de su alejamiento y porque Gran Bretaña no quería, de ninguna manera, chocar con la U.R.S.S. Finlandia fué aplastada y en las condiciones de paz, muy duras, que le fueron impuestas, aparece el hilo conductor del pensamiento de Moscú, bajo la forma de los artículos 6 y 7 del tratado del 13 de marzo de 1940, exigiendo la construcción de rutas y de vías férreas que facilitarán la penetración rusa hacia la región de las minas suecas y hacia los fiordos más septentrionaies de Noruega, en un lugar donde el mar no se hiela nunca.
Si se consideran las condiciones bajo las cuales se preparó la expedición y las diferentes peripecias de su ejecución, conviene lamentar las imperfecciones de la alianza anglofrancesa durante el primer año de la guerra.
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